sábado, 4 de junio de 2016

Los Clanes (Lam) de Nathbar

Un clan (Lam) es un grupo social estructurado relacionado por parentesco que proporciona un sentimiento de identidad común por ascendencia a sus miembros. Normalmente se identifican con áreas geográficas controladas originalmente por sus fundadores, áreas que a veces incluyen un castillo ancestral y donde se llevan a cabo reuniones del clan que forman parte de la escena social de la región. 
Es una confusión habitual pensar que todo aquel que lleva el nombre del clan es un descendiente lineal de los jefes. Muchos miembros de los clanes, a pesar de no ser parientes del jefe, tomaron como suyo su apellido para mostrar su solidaridad y así conseguir protección u obtener sustento en épocas de necesidad. Muchos de los miembros de los clanes eran arrendatarios que servían como mano de obra para sus líderes, contrariamente a la creencia popular, estos miembros en raras ocasiones compartían un vinculo de sangre o parentesco con los jefes pero tomaron para sí el nombre familiar del jefe.
La mayoría de los clanes cuentan con patrones propios de tartán cuyos miembros pueden añadir al diseño de los kilts u otras prendas.

Organización

Históricamente un clan estaba formado por cualquiera que viviese en los terrenos del jefe con su permiso, o en los terrenos de aquellos que le hubieran jurado lealtad. Con el tiempo y los constantes cambios en los «lazos del clan», las migraciones y los cambios de régimen, los clanes terminaban por estar compuestos por un gran número de miembros sin relación de sangre entre ellos y con distintos apellidos. A menudo aquellos que vivían en las propiedades de jefe acababan por adoptar el apellido del clan; también era habitual que el jefe aumentase el tamaño del clan al adoptar a otras familias, derecho que también le permitía exiliar a cualquiera de este, incluidos los miembros de su propia familia. Hoy en día se considera automáticamente que cualquiera que lleve el apellido del jefe es miembro de su clan, pertenencia que también se otorga a quien jure lealtad a dicho jefe a menos que este decida no aceptarla.
La pertenencia al clan se transfiere mediante el apellido, excepto cuando una mujer casada toma como suyo el apellido de su marido y se lo transmite a sus hijos. Los niños que reciben el apellido de su padre forman parte del clan de este y no del de la madre (o a la inversa). A pesar de esto se ha dado un notable número de casos en los que un descendiente por una línea cambia su apellido para poder reclamar la jefatura de un clan. Los clanes actuales también pueden tener septs, es decir, apellidos, familias o clanes que históricamente, en la actualidad o por motivos a elección del jefe, se han asociado con ese clan. No existe un listado oficial de septs de los clanes y la decisión de qué septs tiene un clan queda a disposición del clan mismo. También es problemático el hecho de que varios clanes pueden compartir un sept, y a veces queda a decisión del individuo usar su historia o genealogía familiar para encontrar el clan correcto al que está asociado.
Diversas sociedades de clanes han conseguido que les sean concedidos escudos de armas. En dichos casos, tales armas son diferentes de las del jefe, como en los casos de los armígeros del clan.
 
Autoridad de los clanes: dùthchas y oigreachd

La tradición de los clanes incluía dos conceptos de patrimonio complementarios pero diferentes. Estos eran, en primer lugar, la herencia colectiva del clan, conocida como su dùthchas, que se refería a su derecho normativo para establecerse en los territorios a los que los jefes y la baja nobleza (conocida como gentry) al frente del clan ofrecían tradicionalmente protección. Con este concepto intrínseco al clan todos los miembros de este reconocían la autoridad personal del jefe y de los principales miembros de la gentry como administradores de su clan.
El segundo concepto era la aceptación tácita de la concesión de cartas o títulos de otros poderosos terratenientes a los jefes de clan, caudillos y lairds (dueños de propiedades que no pertenecían a la nobleza) que definían la hacienda en la que estaba instalado el clan. Esto se conocía como su oigreachd y le daba un énfasis diferente a la autoridad del jefe del clan al concederles al jefe y a los principales miembros de la nobleza la condición de hacendados a título individual, por lo que poseían los terrenos por derecho propio, en vez de como administradores para el clan. Desde los comienzos de los clanes, su élite guerrera, conocida como los fine, había pugnado por convertirse en terratenientes además de señores guerreros territoriales.

Los clanes, las leyes y el proceso legal

El concepto de dùthchas mencionado fue el preponderante en los primeros siglos, pero con el paso del tiempo el concepto de oigreachd pasó a ser el dominante. Esa evolución fue el reflejo de la importancia de las leyes para moldear la estructura de los clanes al establecer que se le concedieran títulos de propiedad a los fine y al asegurar la continuidad de la sucesión hereditaria. El heredero del jefe recibía el nombre de tainistear, sin embargo, en algunos casos el heredero directo quedaba relegado ante un pariente más dotado políticamente o más beligerante. Tras la normalización mediante leyes no se dieron muchas disputas en temas sucesorios y los herederos que quedaban apartados de la jefatura eran la excepción. Estas circunstancias estaban reguladas y restringidas por la law of Entail que impedía la división de las fincas para los herederos, lo que imposibilitaba la pérdida de esos territorios para el clan.
El proceso legal de más importancia usado entre los clanes para zanjar disputas civiles y criminales era el arbitraje, en el que ambas partes exponían sus argumentos ante un grupo de notables del clan supervisado por el jefe del clan. Cuando se trataba de una disputa entre clanes cada jefe actuaba como procurador de cada parte ante un consejo formado a partes iguales por nobles de uno u otro clan, supervisados por el jefe de otro clan. No existía la posibilidad de apelar contra la decisión del grupo que normalmente quedaba registrada en el tribunal local.

Lazos sociales

Las formas más importantes de vínculo social entre clanes eran el fosterage y el manrent. En el caso del fosterage, un miembro importante de la gentry dirigente del clan criaba a los hijos del jefe lo que a su vez conllevaba que sus propios hijos se vieran favorecidos por otros miembros del clan.
En el caso del manrent se trataba de un contrato vinculante de vasallaje entre cabezas de familia, que buscaban la protección territorial del jefe pero sin llegar a vivir en las propiedades de la élite del clan.Estos vínculos se veían reforzados por los calps, impuestos sobre sucesión que se pagaban al jefe como demostración personal de lealtad de la familia cuando el cabeza de familia moría, normalmente en forma de su mejor vaca o caballo.
La tercera forma de vinculación eran las alianzas matrimoniales, que reforzaban los lazos con los clanes vecinos además de con familias dentro del territorio del clan. Estas alianzas mediante matrimonio eran también un contrato comercial que incluía el intercambio de ganado, dinero y tierras mediante pagos o dotes.

Administración del clan

Los tacksmen eran los encargados de reunir las rentas, conocidas como calps por aquellos que vivían en las fincas del clan. Estos gentry de clase más baja actuaban como administradores de las propiedades, determinaban el uso del run rig en las diferentes bandas de tierra, prestaban semillas de maíz y herramientas y organizaban el traslado del ganado para su venta, de la que se quedaban una pequeña parte de los pagos efectuados a la nobleza del clan, los fine. También estaban a cargo del importante papel militar de movilizar a la hueste del clan, tanto cuando era necesario para la guerra como para, más a menudo, formar la mayor parte de las comitivas en bodas y funerales, además de hacerlo para las batidas de caza.


Disputas de clanes y desórdenes

Cuando el oighreachd, las tierras propiedad de la élite del clan o fine, no se ajustaba a la herencia comunal del dùthchas, los terrenos del clan como colectivo, se producían disputas territoriales y enfrentamientos. Los fine se sentían agraviados cuando los miembros de su clan pagaban rentas a otros terratenientes, mientras que algunos clanes usaban los combates para expandir su territorio.
El robo de ganado, conocido como reiving, fue una práctica común. También recibía el nombre de creach cuando hombres jóvenes se llevaban cabezas de ganado de los clanes vecinos, lo que lo equiparaba a similares ritos de paso. Las cabezas de ganado robadas podían recuperarse mediante el pago de tascal, dinero a cambio de información sobre la localización del ganado, y la garantía de que no se les perseguiría. Algunos Clanes ofrecían protección a los habitantes contra estos asaltos en términos no muy diferentes al chantaje.

(Texto sacado de la wikipedia como base para conocer como son los clanes a efectos del juego. He obviado las referencias históricas, reales y temporales).
 

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada